24 may 2011

Agresividad y Tristeza

Siento la sangre inundar mi ser,
la presión de mi cuerpo,
el corazón gritándome, desgarrándome y queriendo escapar,
salta de mi pecho, las manos heladas, esperando tu voz.

Un día ansío la muerte de las flores,
ver la forma del viento, quiero morir por un beso.

Deseo verte vestir de negro, que me golpees con sentimiento,
que las espinas del ramo, destrocen tus dedos,
y oír las campanas del perfecto día gris.

Gritar violentamente en silencio,
el susurro del te quiero,
empapar mi rostro con la lluvia de lagrimas,
¡Odiar tu cuerpo!, ¡Amar tu ser!.

Quiero un ocaso de luna, con viento frió,
que congele el cielo, romper mi duelo.
No quiero puertas a un alma vacía,
Quiero luces de aurora guiándome al amanecer.
A mi infinita soledad... Contigo.

El rincón es frió, oscuro ya,
y mi corazón vacila al amar,
buscare errar mil veces mas,
golpe tras golpe...
Espero que pronto se seque el mar que llevo dentro,
espero ser lujurioso para cuando suceda,
espero encontrar belleza en mi,
deseo que el ocaso también sea perfecto,
no quiero espejismos de anhelos.

No te encontrare en otra flor,
tampoco en recuerdos futuros, no lo espero,
mi presente gira en pasado,
lamento que pronto sea olvido.
La amalgama no de tregua,
procrean la lúgubre decadencia de mi,
espero que la belleza también no se esconda,
del cuerpo inerte.

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